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En un lugar del Camero Viejo      

Etnomuseo

Labores del campo

Aparejando los machos




SALA II

Labores del campo

Aparejando los machos

 

 






Camino de dura,
mulo o mula.

Los machos (mulos) y las mulas eran los animales propios de la sierra. Lo eran por su adaptación al trabajo, al terreno y a las largas distancias ("camino de dura") que debían recorrer. También había algunos burros, pero eran prácticamente inexistentes los caballos. Lo habitual es que cada familia dedicada a la agricultura tuviese una pareja o yunta. Con los machos se araba la tierra o se trillaba la parva; se llevaba agua a una pieza o se traía leña del monte; se acarreaban los haces a la era o se llevaba el ciemo a la huerta...

Para realizar tantas tareas y tan distintas, había distintos aperos y aparejos. En este rincón puedes recordar algunos de ellos.





Acial


Imagen de un acial para sujetar los machos

m. Instrumento con que se oprime un labio, la parte superior del hocico, o una oreja de las bestias, para que estén quietas mientras las hierran, curan o esquilan. (DRAE)


Alforjas


f. Especie de talega abierta por el centro y cerrada por sus extremos, los cuales forman dos bolsas grandes y ordinariamente cuadradas, donde, repartiendo el peso para mayor comodidad, se guardan algunas cosas que han de llevarse de una parte a otra. U. m. en pl. con el mismo significado que en sing. (DRAE)


Angarillas


f. pl. Armazón de madera, esparto, mimbre u otra materia semejante, con divisiones, que se coloca sobre las caballerías para llevar en cántaros o barriles agua u otras cosas. (DRAE)

También las había de metal, que se utilizaban básicamente para llevar agua en cántaros a las piezas donde se plantaba berza para los animales. Para que los cántaros de barro no sufriesen, se forraba el metal con tiras de tela.


Basto


Imagen de un basto para aparejar los machos

m. Cierto género de aparejo o albarda que llevan las caballerías de carga. (DRAE)

Debajo del basto la manta y la estera; encima, a veces solo el jinete; lo normal, la salma y -en ocasiones- los ganchos o las angarillas. Salma y basto se sujetaban a la caballería con la cincha. Relleno de paja, el invierno era el momento el que se solían arreglar los rotos y descosidos. La aguja de bastero era la herramienta imprescindible. Había personas hábiles en esta labor, pero subían del valle (el bastero de Leza, por ejemplo) profesionales del arreglo.


Cabezadas


f. Correaje que ciñe y sujeta la cabeza de una caballería, al que está unido el ramal. (DRAE)


Cajón para el ganado


Los sábados por la mañana, la plaza se llenaba de tetones. Habían llegado de las aldeas de Las Alpujarras y de otros pueblos de la sierra en estos cajones a lomos de mulas y machos. El cajón estaba preparado para su función: tenía una puerta en uno de sus lados estrechos y la parte superior estaba formada por una serie de tablas con amplia separación entre ellas para que entrase el aire. En la plaza, una vez descargados los tetones se mostraban en una especie de corralitos formados por varios de estos cajones. Era el momento de los tratantes que subían del valle: de Ventosa, de Albelda...


Clavos de herrar


Los clavos de las herraduras eran grandes, prismáticos y con una cabeza con varias caras. Hace ya mucho tiempo que dejaron de oírse los patinazos de los machos en los empedrados de las cuestas de Soto, pero el desgaste de los paños de ese pavimento que quedan en algunos caminos, da fe de la actividad que tuvieron


Ganchos


Imagen de los ganchos, aparejo para las caballerías

M. Aparejo para cargar el arado, yugo, ropa de arar.Ú m. en pl. (AME)


Herradura


f. Hierro aproximadamente semicircular que se clava a las caballerías en los cascos o a algunos vacunos en las pezuñas para que no se los maltraten con el piso. (DRAE)

En Soto el día de herrar era el sábado, día de mercados: eran muchas las caballerías de la sierra que pasaban por el herradero, situado junto a la casa del médico. Pero el herrador, de Soto, herraba todos los días.


Morral


m. Talego que contiene el pienso y se cuelga de la cabeza de las bestias, para que coman cuando no están en el pesebre. (DRAE)

En el morral se le echaba a la caballería paja y grano para la comida si estaba en el campo y faltaba tiempo para volver al pesebre.


Salma


Imagen de la salma, aparejo de las caballerías

f. ant. enjalma. U. en La Rioja y Soria. Enjalma: f. Especie de aparejo de bestia de carga, como una albardilla ligera. (DRAE) f. Jalma para cargar de haces la caballería que se coloca encima de al albarda. (AME)

Los travesaños superiores de ambos lados sobresalían por delante y por detrás y tenían una muescas donde se agarraban las cuerdas con las que se ataba la carga, fuesen sacos, cunachas, haces, leña sin partir, o berzas. Un arte el preparar la carga bien ajustada.


Tiracol


m. Ál., Nav. y Rioja. baticola. f. Correa sujeta al fuste trasero de la silla o albardilla, que termina en una especie de ojal, donde entra el maslo de la cola, y sirve para evitar que la montura se corra hacia adelante. ( (DRAE)

























































































































Albarda


f. Pieza principal del aparejo de las caballerías de carga, que se compone de dos a manera de almohadas rellenas, generalmente de paja y unidas por la parte que cae sobre el lomo del animal. (DRAE)


Alforjón


Especie de alforja grande que se echaba sobre las caballerías.


Antiojeras


f. pl. En las guarniciones de las caballerías de tiro, piezas de vaqueta que caen junto a los ojos del animal, para que no vean por los lados, sino de frente. Apl. a pers., u. t. en sent. fig. (DRAE)

Había machos que llevaban muchas veces anteojeras: o tenían mala uva o eran asustadizos. De esa forma no veían el zurriago; solo lo sentían en los momentos necesarios.


Bozal


Imagen de un bozal para caballerías

m. Esportilla, comúnmente de esparto, la cual, colgada de la cabeza, se pone en la boca a las bestias de labor y de carga, para que no hagan daño a los panes o se paren a comer. (DRAE)

Había machos que, aun con bozal, intentaban comer.


Cadena


f. Serie de muchos eslabones enlazados entre sí, normalmente metálicos, que sirve principalmente para atar, sujetar o adornar. (DRAE)

La cadena, que aguanta más el desgaste producido por el roce, unía el ramal a las cabezadas.


Cincha


f. Faja de cáñamo, lana, cerda, cuero o esparto, con que se asegura la silla o albarda sobre la cabalgadura, ciñéndola ya por detrás de los codillos o ya por debajo de la barriga y apretándola con una o más hebillas. (DRAE)


Estera


1. f. Tejido grueso de esparto, juncos, palma, etc., o formado por varias pleitas cosidas, que sirve para cubrir el suelo de las habitaciones y para otros usos. (DRAE)


Gatillo


m. Bocado de las caballerías, parte del freno que entra en la boca del cabalo, mula, etc. (AME)


Lona


f. Tela fuerte de algodón o cáñamo, para velas de navío, toldos, tiendas de campaña y otros usos. (DRAE)


Ramal


m. Ronzal asido a la cabezada de una bestia. (DRAE)


Serón


m. Sera más larga que ancha, que sirve regularmente para carga de una caballería. (DRAE) m. Alforjas grandes de esparto que se utilizaban para sacar fiemo o mercancías con caballerías. (AME)

En el serón se llevaba el ciemo a huertas y piezas; y en el serón se traían berzas, remolachas, leña... El serón iba sobre el basto sin más sujeción que la buena distribución del peso a derecha e izquierda. A veces, si la carga se iba hacia uno de los lados, había que detener la yunta y moverlo.


Trasera


Imagen de la trasera, en el basto de las caballerías

Tira ancha de cuero que, sujeta a ambos lados del basto, pasa por debajo del rabo de la caballería e impide que el aparejo (y con él carga o jinete) se vaya hacia delante.

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