SALA II
Labores del campo
La trilla
Parva vuelta y bien trillada,
si hay buen viento, despachada.
Pero si fallaba el viento (algo usual en las tarde de las bochorneras de agosto), había dos soluciones: esperar hasta el día siguiente o, en eras en las que había una máquina de aventar, darle a la manivela.
El día de la trilla se pasaba en la era. Por la mañana se trillaba, por la tarde se aventaba. A mediodía llegaba desde casa la cesta con mantel y comida. Y no faltaba la bota y el barril en el sitio más fresco de la era o el pajar. La actividad en las eras de La Cuesta, El Campo, La Virgen y San Antón podía durar desde mediados de julio hasta finales de agosto. También se trillaba a veces en algunas otras eras repartidas por términos alejados del pueblo.
Aventadora
2. adj. Dicho de una máquina o de un instrumento: Que se emplea con este fin. U. t. c. s. (DRAE)
Así como la máquina trilladora no llegó a Soto hasta finales de los cincuenta, en varias eras se utilizaban las aventadoras, unas máquinas sencillas movidas mediante una manivela. La manivela accionaba unas aspas que funcionaban como un ventilador. Una biela transformaba a la vez ese movimiento rotatorio en lineal para mover un sistema de cribas a través del que iba pasando el grano que descendía desde la tolva superior. Al final de la operación, el grano iba al saco y los restos de paja, tamo.. eran expulsados al exterior. Había varias aventadoras o 'aulentadoras' en Soto, tanto en las eras de El Campo como en las de La Cuesta y La Virgen. En algunos casos aventaban toda la parva; en otros solo se utilizaban para limpiar el grano al final del proceso
Celemín
1. m. Medida de capacidad para áridos, que tiene 4 cuartillos y equivale en Castilla a 4,625 l aproximadamente. (DRAE) 2. m. Porción de grano, semillas u otra cosa semejante que llena exactamente la medida del celemín. 3. m. Medida antigua superficial que en Castilla equivalía a 537 mm2 aproximadamente, y era el espacio de terreno que se consideraba necesario para sembrar un celemín de trigo. (DRAE)
Criba
f. Cuero ordenadamente agujereado y fijo en un aro de madera, que sirve para cribar. También se fabrica de plancha metálica con agujeros, o con red de malla de alambre. (DRAE)
Si no había máquina aventadora en la era, al final de la jornada de trilla había que terminar de limpiar bien el grano. Esa tarea se desarrollaba mediante la criba.
Escoba
f. Utensilio compuesto por un haz de ramas flexibles o de filamentos de otro material sujetos normalmente al extremo de un palo o de un mango largo, que sirve para limpiar el suelo. (DRAE)
Las utilizadas para barrer la era una vez terminada la trilla eran de biércol (brezo). Algunas estaban hechas en con biércol de Soto, pero también se vendían en las tiendas. Muchas eran de Ajamil. Además de para la era, la escoba de biércol fue imprescindible para mantener limpias las calles empedradas cuando el trasiego de caballerías era tan importante.
Horca
f. Palo que remata en dos o más púas hechas del mismo palo o sobrepuestas de hierro, con el cual los labradores hacinan las mieses, las echan en el carro, levantan la paja y revuelven la parva. (DRAE)
Frente a la suciedad de los horquillos que habían movido el ciemo en el muladar, en las cuadras o pocilgas destacaba la blancura de la mayoría de las horcas y su lisura fruto de años de contacto con paja y grano. Siempre que la paja estuviera limpia y seca; en otro caso, tambíén se ennegrecían las horcas.
Lienzuelo
m. Pieza de lienzo fuerte, del tamaño de la sábana, con un cordón o trenza de pezuelo en cada extremo, que se emplea en las faenas de la trilla para llevar la paja y para otros usos. (DRAE)
El lienzuelo solía ser un cuadrado de 3x3 de todo tipo de material. Se utilizaba para llevar paja a cuestas desde los pajares a los corrales o a las cuadras. Como era como una manta, también se utilizaba como tal en los machos.
Pala para aventar
Era la de las eras una pala de madera. Se utilizaba al final del proceso de aventado cuando ya las horcas dejaban caer todo el grano. La única manera de echarlo al alto para limpiarlo de paja y tamo era utilizar una de estas palas.
Rastro
m. Instrumento compuesto de un mango largo y delgado cruzado en uno de sus extremos por un travesaño armado de púas a manera de dientes y que sirve especialmente para allegar la parva. (AME)
Las púas de que habla la definición eran palos o tablas y, al revés que el rastrillo -que arrastra hacie el que lo lleva- el rastro empuja. Por eso los dientes apuntan hacia arriba en vez de hacia abajo. Una vez trillada la parva, se recogía primero con la rastra tirada por los macho, luego con el rastro empujado por una persona y, finalmente, se barría la era. Con ello paja y grano quedaban amontonados en el lugar donde se iba a aventar.
Balancín
Madero al que se enganchan los tirantes de las caballerías. (DRAE)
Con la misma misión que la bríncola, el balancín era recto, con un gancho en el centro de la parte posterior al que se enganchaba la rastra o lo que hubiera que arrastrar y dos argollas en los extremos de la parte anterior para engancharlas a los tirantes de las caballerías.
Costal
m. Saco grande de tela ordinaria, en que comúnmente se transportan granos, semillas u otras cosas. (DRAE)
Cuartillo
m. Medida de capacidad para áridos, cuarta parte de un celemín, equivalente a 1156 ml aproximadamente. (DRAE)
Fanega
f. Medida de capacidad para áridos que, según el marco de Castilla, tiene 12 celemines y equivale a 55,5 l, pero es muy variable según las diversas regiones de España.
2. f. Porción de granos, legumbres, semillas y cosas semejantes que cabe en esa medida. (DRAE)
Horcón
m. Horca grande de los labradores. ( (DRAE)
Máquina
La trilladora era una máquina movida por del motor de un tractor, de las que estuvieron en uso en muchos pueblos hasta la llegada de las cosechadoras. Pero antes -y después de esa fecha- se utilizó en muchas eras una máquina de trillar movida, como los trillos, por tracción animal. Constaba de una plataforma sobre cuatro o cinco rodillos con numerosas ruedas metálicas que machacaban la parva. Estaban protegidas la parte delantera y trasera; no tanto en los laterales. Se solía utilizar al inicio de la trilla, antes de pasar al trillo.
Rastra
f. Tabla que, arrastrada por una caballería, sirve para recoger la parva de la era. (DRAE)
La rastra de la trilla era un tronco de chopo. De unos 12 cm de diámetro. Dos hombres se colocaban tiesos sobre la rastra y se agarraban a los rabos de las caballerías. Arrastrando la rastra sobre la parva, se iba llevando al punto de la era donde luego se iba a aventar. Primero se pasaba la rastra, luego se aplicaba con el rastro, y, finalmente, se barría la era. Al final, paja y grano quedaban amontonados a la espera de que el 'jefe' de la trilla marcase con una horca dónde se quedaría el grano y donde la paja una vez aventados.
Trilladora
A finales de los cincuenta (con muy poco futuro ya por la inminente emigración masiva) llegó a Soto la máquina de trillar que, tras arduos esfuerzos y no sin peligro en la subida de la cuesta del cementerio, se colocó en una de las eras superiores de El Campo. Se trataba de una máquina movida por del motor de un tractor, de las que estuvieron en uso en muchos pueblos hasta la llegada de las cosechadoras. Pero antes -y después de esa fecha- se utilizó en muchas eras una máquina movida, como los trillos, por tracción animal.